¿Cuántas veces has llegado al final del día con esa sensación incómoda de que olvidaste algo importante?
Tienes una lista mental para tareas importantes, tres notas en el teléfono para asegurarte de hacerlas, papelitos pegados para poder ver lo urgente. Pero, aún así sientes que nada está bajo control. En Puri & Friends te entendemos perfectamente, porque nosotras también vivimos eso antes de descubrir el método GTD.
GTD, que significa Getting Things Done (o “hacer que las cosas sucedan”), es un sistema de organización creado por David Allen que te ayuda a sacar todo lo que tienes en la mente, ponerlo en un lugar confiable y procesarlo de forma clara. Nada de depender de tu memoria. Nada de vivir con ansiedad de que algo se te escapa.
En este artículo te explicamos cómo funciona el método GTD de manera sencilla y cómo puedes adaptarlo a tu planner o bullet journal para que se sienta tan bonito como eficiente.
El método GTD parte de una idea poderosa: tu mente no está diseñada para almacenar tareas, sino para pensar y crear. Cuando intentas recordar todo lo que tienes pendiente, tu cerebro trabaja de más y tú terminas agotada antes de empezar.
La solución es simple: sacar todo de tu cabeza y guardarlo en un sistema externo de confianza. Cuando tu mente sabe que nada se va a perder, puede relajarse. Y cuando tu mente se relaja, tú también 🌷
En Puri & Friends creemos que organizarse no tiene que sentirse como una carga, y el GTD es exactamente eso: un sistema que trabaja para ti, no al revés.
- Capturar (recopilar): saca todo de tu cabeza
El primer paso es escribir absolutamente todo lo que tienes pendiente, lo que te preocupa, lo que quieres hacer, lo que prometiste, lo que sueñas. Todo va a una sola lista o “bandeja de entrada”, ya sea en tu cuaderno, tu planner o una app.
Imagina que tu mente es un cuaderno pastel con páginas llenas de notas volando por todos lados 📓 El objetivo de esta etapa es reunir todas esas hojitas y ponerlas en un solo lugar seguro. - Aclarar (procesar): decide qué es cada cosa
Una vez que tienes todo capturado, revisa cada elemento y pregúntate: ¿esto requiere alguna acción de mi parte?
– Si no requiere acción, lo eliminas, lo archivas como referencia o lo guardas en una lista de “algún día/tal vez”.
– Si sí requiere acción, defines cuál es el siguiente paso concreto.
La clave aquí es ser específica. No es “llamar al médico”, es “buscar el número del consultorio y agendar cita para el martes”. Entre más clara sea la acción, más fácil será hacerla. - Organizar: ponlo en su lugar
Ahora que cada tarea tiene un siguiente paso definido, la organizas en las categorías correctas:
Próximas acciones: cosas que harás pronto
Proyectos: cualquier meta que requiere más de un paso
En espera/delegar: cosas que dependen de otra persona
Algún día/tal vez: ideas que no son urgentes pero no quieres perder
Calendario: todo lo que tiene fecha u hora específica
En tu planner o bullet journal puedes crear una página para cada una de estos itéms o usa nuestra plantilla “sistema de actividades” que puedes conseguir gratis en nuestra página web 💖. - Reflexionar: revisa tu sistema con regularidad
Un sistema de organización solo funciona si lo mantienes actualizado. El GTD propone una revisión semanal donde repasas todas tus listas, procesas lo nuevo que llegó, y ajustas tus prioridades.
Nosotras convertimos esta revisión en un ritual de domingo por la noche: té caliente, vela aromática, planner abierto y una hora para prepararnos mentalmente para la semana 💕 Pruébalo y cuéntanos cómo te va. - Ejecutar: simplemente hazlo
La última etapa es la acción misma. Con tu sistema organizado y claro, cuando llegue el momento de trabajar, recurres a la sección de proximas acciones o proyectos y al visualizar las tareas con fechas cercanas podras saber por cuales iniciar.
Si al inicio te sientes bloqueada te damos este tip: usa la técnica pomodoro (dedicar 25 minutos a una tarea y descansar 5 min).
Lo más hermoso del método GTD es que se puede adaptar a cualquier herramienta de organización que ya uses. Aquí van algunas ideas para integrarlo de forma kawaii y funcional:
- Crea una página de “bandeja de entrada” al inicio de cada semana en tu bujo para capturar todo lo que llega
- Usa colores o washi tape para diferenciar categorías: rosa para proyectos, lavanda para “en espera”, menta para acciones rápidas
- Diseña una página de revisión semanal con checkboxes y un espacio para reflexionar cómo fue tu semana
- Haz una lista de “algún día/tal vez” al final de tu planner mensual — ese rinconcito mágico donde viven tus ideas más soñadoras ✨
- Intentar hacerlo perfecto desde el primer día
El GTD no tiene que estar impecable para funcionar. Si tu bandeja de entrada es un caos la primera semana, eso es completamente normal. Lo importante es que el sistema exista, aunque al principio sea imperfecto. - Capturar pero nunca clarificar
De nada sirve tener una lista enorme si nunca la procesas. Reserva aunque sea 20 minutos a la semana para revisar y clarificar lo que capturaste. - Complicarlo demasiado
No necesitas cinco apps ni un sistema ultra elaborado. Un cuaderno bonito y constancia valen más que la herramienta más sofisticada del mercado 🌸

El método GTD puede sonar técnico al principio, pero en el fondo es algo muy simple y hermoso: confiar en que tienes un lugar para todo, y que nada importante se va a perder. Cuando adoptas esa mentalidad, algo mágico pasa: tu mente se libera, tu ansiedad baja y tú puedes enfocarte en lo que realmente importa.
Tú mereces un sistema que se sienta bonito y que trabaje para ti. Si le añades tú toque personal, mejor todavía.
¿Ya conocías el método GTD o es la primera vez que lo escuchas? Cuéntanos en los comentarios qué parte del sistema vas a probar primero, ¡nos encanta leerlas y aprender juntas!
¿Te gustó este contenido?
Selecciona la carita que expresé lo que sentiste al leer este artículo.

